Liberación del arroz

Guanajuato ha encontrado al “perfecto” aliado comercial: Japón; todos los días vemos a nipones entre las calles, haciendo su vida, como si estuvieran en su país natal, poco a poco nos familiarizamos con sus costumbres; sin embargo hay un detalle que no nos puede pasar inadvertido ¿por qué sólo consumen arroz japonés y no mexicano?

El costo y la presentación del empaque, no son nada cómodos para la economía de las familias mexicanas, entonces ¿Qué pasa? Por el sabor y la textura, quizás… En realidad el tema va más allá del sabor:

Japón ha negociado en las últimas décadas el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP) y en cada una ha discutido la imposición de altos aranceles para la entrada de alimentos de canasta básica: arroz, trigo y azúcar. (Cabe señalar que la mayoría de las importaciones de arroz se destinan a la elaboración de productos derivados, como galletas o se reexportan como ayuda alimentaria).

La política agrícola y específicamente sobre el arroz tiene vértices culturales y sociales.
Culturalmente el arroz simboliza para los habitantes de Japón una historia de raíces agrícolas, de la que están orgullosos. Desde hace siglos, la tradición indica que el emperador debe sembrar arroz cada año al final de la primavera (boreal) en su retiro del palacio imperial.

Además el país nipón, mantiene apoyos gubernamentales a los pequeños productores de arroz ya que por la reducida área de cultivo resultan altos costos; si estos apoyos se retiraran y se deja de lado la producción de arroz el precio de la tierra para adquisiciones o arrendamiento caería. Además Japón tiene normas sanitarias y fitosanitarias que impiden la importación de algunas hortalizas frescas, vegetales y carnes.

La población japonesa prefiere comprar su propio arroz. Cuando hablamos de arroz, el precio no es lo que importa. Los japoneses prefieren el arroz nacional, porque es seguro y cumple un papel social esencial.

Por cierto en México, ya nos despedimos del “milagro arrocero”

Sin comentarios aún

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *